Mostrando entradas con la etiqueta Patricia Fernández de Córdoba Robmann. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patricia Fernández de Córdoba Robmann. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Bailamos?

¿Qué pasa en las escuelas? ¿Por qué los niños entran queriendo ser astronautas y salen queriendo ser funcionarios? Quizá la clave está en la manera en la que el profesorado o en general los adultos que rodeamos a un niño, les cortamos las alas antes de haber salido del nido. "Eso es demasiado difícil", "eso no te va a dar dinero", "es muy difícil llegar". Y los niños, por desgracia, nos toman como referencia a nosotros, adultos, que quizá antes de abrir la boca deberíamos plantearnos las siguientes preguntas: ¿cuántas veces en la vida gastamos tiempo en hacer cosas que realmente no nos apasionan? ¿Cuántas veces nos dejamos llevar por "lo que hace todo el mundo"? ¿Cuántas veces hemos sentido miedo a diferenciarnos? ¿Cuánta gente se dedica en esta vida a lo que realmente le apasiona? Aquí os dejo un cortometraje en el que una niña desmonta los argumentos de su padre sobre el futuro de su hija. ¡Espero que lo disfrutéis!



Patricia Fernández de Córdoba Robmann

lunes, 30 de septiembre de 2013

Los beneficios del bilingüismo

Si hablamos de habilidades lingüísticas resultaría interesante analizar los efectos que produce el bilingüismo en el sistema cognitivo de los más pequeños.
Hace no muchos años, eran muchos los educadores que señalaban que el bilingüismo precoz podía confundir al niño e incluso provocarle una “contaminación lingüística”, es decir, imposibilitarle para el correcto aprendizaje de la lengua usada en su entorno. Además, también hemos sido partícipes de falsas afirmaciones que aseguraban que el bilingüismo producía retrasos en el aprendizaje de los niños.
Sin embargo, han sido muchas las investigaciones científicas que han desmentido estas afirmaciones y han señalado las enormes ventajas que produce en el niño el hecho de crecer expuesto a más de un idioma. Entre ellas destacaré las siguientes:
-          Los niños bilingües adquieren una agilidad y flexibilidad mental que no desarrollan de la misma manera los niños monolingües por lo que son, por ejemplo, capaces de llevar a cabo varias tareas al mismo tiempo sin descuidar ninguna de ellas.
-          Además, se dice que el bilingüismo parece mejorar la atención selectiva y la capacidad perceptiva del cerebro.
-          El conocimiento de más de un idioma facilita siempre el aprendizaje de un nuevo idioma en un futuro ya que la parte del cerebro que se encarga de adquirir las habilidades lingüísticas se encuentra más desarrollada.
-          Además, los niños bilingües suelen mostrar una mayor agilidad a la hora de comunicarse ya que son capaces de expresarse con frases más complejas y utilizar varias palabras para expresar un mismo concepto.
Éstos son sólo algunos ejemplos de los beneficios que produce el hecho de crecer en contacto con más de un idioma desde niño. Sin embargo, estudios recientes están investigando sobre la posibilidad que tendría el bilingüismo de retrasar demencias como puede ser el Alzheimer.
De esta manera, en este mundo tan globalizado en el que vivimos, nos damos cuenta de que resulta enormemente beneficioso el conocimiento de más de un idioma, no sólo por el efecto que produce en nuestro sistema cognitivo sino también a la hora de alcanzar el éxito profesional, que hoy en día parece casi imposible sin la presencia de algún título que certifique el conocimiento de un segundo idioma en el currículum.

Patricia Fernández de Córdoba Robmann

sábado, 28 de septiembre de 2013

BLIJ: "Ancha y ajena es América Latina"

En el artículo “Ancha y Ajena es América Latina: sobre la literatura infantil en América Latina” la autora Ana Garralón expone la dificultad con la que se encuentra América Latina a la hora de difundir su propia literatura.

Según expone la autora de este artículo, los intentos que ha hecho España por expandir la literatura Latino Americana por la península han resultado tener poco éxito en la mayoría de las ocasiones. La explicación de este fenómeno nos la expone Ana Garralón en este artículo.
Para empezar, nos encontramos con la cuestión lingüística. Una lengua hablada por 400 millones de personas en todo el mundo, nos coloca frente a la realidad de que, en muchas ocasiones, los distintos significados que pueda adquirir una palabra en los diferentes países de habla hispana, pueden llegar a impedir la comprensión de una frase cotidiana y esto, obviamente supone un freno en la expansión de su literatura.

Para continuar, aunque España comparte muchas tendencias con Latino América, resulta incauto hablar de una identidad común, por lo que, de nuevo, nos encontramos con una traba, esta vez de tipo identificativo, que resulta de gran importancia cuando el escritor busca el acercamiento a un público lector. Y más, si hablamos de literatura infantil, con la cual se pretende crear un conducto que impulse esta identidad “común”.

Ante estas dificultades para exportar su literatura a la península, muchos autores consideraron la idea de fomentar su lectura en su propio país. De este modo, comenzaron a aparecer editoriales que basaban su prestigio en la identidad propia, permitiendo a sus lectores un conocimiento más profundo y verdadero de su cultura. Sin embargo, esto constituía una ardua labor en la que se encontraron con muchas dificultades ideológicas y económicas que le “obligaban” finalmente a incluir traducciones en sus obras para abrirse al mundo global y con ello perder su encantador sabor local.
Además las dificultades de comunicación existentes en Latino América, la dificultad de transporte, un IVA de un 16% y las altas tasas aduaneras, convertían al libro en un artículo de lujo que hacía casi imposible que el libro se pudiera difundir por el continente.


De este modo, nos encontramos ante el hecho de que en Latino América siga siendo más económico importar libros directamente desde España que difundir los suyos propios por el continente, y, por supuesto, los autores y editoriales en España, conocen este hándicap y lo aprovechan para difundir su literatura más allá de nuestras fronteras.

Patricia Fernández de Córdoba Robmann